El embrujo de las tarjetas de crédito

Son fantásticas ¿verdad? Pues sí lo son, el crédito en general lo es. También una torta de chocolate o una pizza con todo, a menos que lo hayas comido en exceso y ahora estés a dieta.

El embrujo de las tarjetas de crédito

María Inés Fernandez
Economista y ama de casa
El crédito permite comprar más allá de lo que tu ingreso actual te permitiría. La idea es que más adelante tendrás el dinero que te estás gastando hoy con ese crédito. Un poco de plata prestada aquí o allá no es mala idea para sacarte de apuros o comprar algo que necesitas y que con tu nivel de ahorro actual no podrías.
El problema, al igual que con la torta de chocolate, es cuando te pasas y llegas al punto en qué no puedes pagar. La situación actual tampoco ayuda: con los precios subiendo nuestro dinero rinde menos y terminamos pagando cosas de primera necesidad con las tarjetas.
La capacidad de pagar un crédito depende de varios factores: tu ingreso disponible, el plazo que te den para pagar y los intereses que te cobren.
El ingreso está claro: cuando más tienes más cuota puedes pagar y por tanto puedes endeudarte más. A mayor plazo, más capacidad de pagar tienes. Por ejemplo es difícil que puedas comprar una vivienda con un crédito a un año, pero si te dan 30 años si podrías, porque estarías usando tu ingreso futuro.
La tasa de interés funciona al revés que el plazo, cuanto más baja más fácil de pagar. Así que cuando te endeudas, tienes que estar pendiente cuánto es la deuda total, lo que representa la cuota sobre tu ingreso, el plazo que tienes para pagarlo y la tasa de interés que te cobran.
Si la cuota del crédito representa el 5% de tu ingreso, es más o menos sencillo de pagar (siempre dependiendo del ingreso y de tus gastos) pero si representa el 80% difícilmente lo vas a lograr. Por lo tanto la tarjeta hay que usarla sabiendo las consecuencias de cada nuevo gasto que vas a hacer.
La tarjeta de crédito se puede usar sólo como medio de pago, pagando el monto total de cada factura, con lo cual se te facilitan las compras y no pagas intereses porque no has usado crédito. Es como una tarjeta de débito, pero sin tener dinero en una cuenta, sino una línea de crédito.
¿Qué hago si ya me pasé? Cuando uno se endeuda de más, es importante hablar con el banco. Es posible que esto ocurra también no solo por el exceso en el gasto sino porque el ingreso se redujo, especialmente en entornos económicos desfavorables como el actual. Se podría negociar, y bajar la tasa de interés desde 29% a 24% y buscar un mayor plazo, para facilitar el pago. Si hace esto, acuérdese de dejar las tarjetas en su casa o de controlarse, para que no vuelva a gastar hasta el límite.
El crédito es fantástico, especialmente si es para invertir y generar rentas. También lo es para consumir, siempre que se tenga cuidado en no excederse en el saldo de deuda que se mantiene. El equilibrio es la clave.]]>