Hoteles y comercios de San Antonio respiran por apertura de frontera el domingo

San Antonio del Táchira, frontera con Colombia, vivió un atisbo de los viejos tiempos este viernes, durante la antesala de lo que promete ser un fin de semana activo por la autorización del paso hacia Cúcuta a través de los puentes internacionales.

Hoteles y comercios de San Antonio respiran por apertura de frontera el domingo

Esta ciudad limítrofe, que gozaba hace apenas 11 meses de una actividad comercial pujante, empezó a recibir este viernes a sus primeros visitantes de otras regiones del país, atraídos por la posibilidad de cruzar legalmente, vía terrestre, hacia Colombia y adquirir bienes de primera necesidad, escasos en los anaqueles venezolanos.

“Estoy contento. Aquí va a venir más gente que el domingo pasado”, anticipó Miguel, un vendedor ambulante de café que, gracias a que pudo cruzar la frontera hace una semana, ofrecía a sus clientes el mejor producto colombiano. El vaso grande lo expendía en Bs 200, con leche y azúcar. “Ahora a las 11:00 am me voy a mi casa, recargo y a las 3:00 pm salgo otra vez”, dijo, animado por la afluencia de personas.

Quienes no han visto la desolación habitual de las calles de San Antonio desde el cierre de la frontera pensarían que la concurrencia de este viernes es normal para el pueblo fronterizo de un poco más de 60.000 habitantes. Sin embargo, los lugareños advierten que desde la mañana se observan muchos más vehículos circulando las avenidas y gente que busca donde comer, hospedarse e, incluso, comprar cuero de calidad.

“Hoy empezó a llegar la gente. He visto más carros desde temprano”, expresó el encargado de un pequeño negocio de empanadas, ubicado en un punto estratégico que hace esquina con la avenida Venezuela.

A medida que avanzaba el día, aumentaba la presencia de vehículos particulares, sobre todo en el centro de la ciudad. En el popular Hotel Adriático, ubicado cerca de la avenida, las habitaciones ya estaban colmadas de gente de Valencia, Barquisimeto, Mérida y otras partes.

“Mañana es que se verá más lleno esto. Ahora es cuando la gente está llegando”, señaló la recepcionista del Hotel Don Jorge, uno de los más grandes de San Antonio. Admitió que aún tenían habitaciones disponibles. Ofrecen cuartos matrimoniales, triples y cuádruples entre Bs 4.000 y Bs 5.500 la noche.

Pero los que vienen a comprar se decantan por opciones más económicas. Los que no duermen dentro de sus carros tienen la opción de alquilar una habitación con aire acondicionado por Bs 3.000 (con ventilador, en Bs 2.000) en hoteles pequeños como el Villa Herrera o como el Hotel Manuel. Lo malo es que ninguno trabaja con reservaciones.

“Ya nos han llamado mucho pero tiene que venir y anotarse a ver si tenemos disponibilidad. Mucha gente se queda de sábado para domingo”, explicaba la encargada de la recepción a una persona que acudió a consultar.

Los comercios también aprovechan la oleada, sobre todo los que expenden productos emblemáticos de la zona: calzado y textil. “Mi hermana trabaja en un almacén de artículos de cuero y cuando vino a almorzar dijo que gracias a Dios hoy ha tenido ventas de mucha gente del centro del país”, contó a El Estímulo una joven oriunda de la zona.

En un recorrido por las calles del centro se pudo observar cómo, incluso después de la hora regular de almuerzo, los restaurantes atendían más comensales que de costumbre y las personas entraban y salían de las pocas tiendas que sobreviven al bloqueo del comercio fronterizo.

No obstante, hay quienes saben que a la ciudad le tomará mucho tiempo volver a ser lo que era antes. “No basta con que abran la frontera, también tiene que arreglarse el país”, reflexionó un veterano taxista.