Existe una intención, sana o malsana, dependiendo de donde provenga, de regocijarse con supuestos avances del fútbol venezolano. No se puede ser mezquino como para negar que hay mejoras que deben sostenerse y promocionarse, pero tampoco se puede ser alcahuete y vender la idea de que el balompié criollo transita un camino de transformación similar al que grandes potencias, como Alemania, supieron recorrer.
Un intenso duelo de criterios y críticas se dio en días recientes a través de las redes sociales (sí, ese espacio de interacción donde las opiniones son tan diversas como discutibles) sobre el tratamiento dado por la prensa escrita del país al hecho noticioso relacionado con el fichaje de Tomás Rincón con la Juventus de Turín y el nombramiento de Alejandro “Lobo” Guerra como mejor jugador de la Copa Libertadores 2016.
La Federación Venezolana de Fútbol aprobó un nuevo reglamento electoral y nuevos estatutos expandiendo el universo electoral que participará en las elecciones planificados para marzo de 2017. La medida fue motivo de júbilo entre los los directivos por la apariencia de legitimidad que le da al proceso. Sin embargo, al analizar el fondo del "cambio", el resultado no es realmente democrático.
A Zamora le vino bien descansar 41 días. Innegablemente, el súper equipo que ha sido (y dejó de ser en el Clausura) quería seguir peleándolo todo hasta el final, pero las ideas agotadas, alguno que otro desliz en conductas extradeportivas de algún jugador y un desgaste de relaciones interpersonales por tantas concentraciones y tiempo juntos, hizo mella en la casa blanquinegra. Había que respirar.
No se puede negar que el tren final del fútbol venezolano ha sido emocionante, punto a favor de la Asociación de Clubes que ha propuesto este nuevo formato. En el primero de la serie definitoria por la estrella, Zamora y Zulia no podían traicionar esa buena costumbre y en el rapidísimo césped de La Carolina ofrecieron una atractiva batalla que dejó abiertas las posibilidades para ambos en la decisión que será al calor del infierno vespertino de Maracaibo el domingo que viene.
El Zulia tomó hoy la delantera en el partido de ida de la final del Torneo de Clausura del fútbol venezolano al imponerse en Maracaibo al Deportivo Táchira por 2-0.
“¡Soy yo, aquí. Soy yo, aquí!”, repetía en un bravío grito Jorge “Zurdo” Rojas en la repetición televisiva de la celebración del primer gol del Deportivo Táchira ante Atlético Venezuela en la ida de la Semifinal del Torneo Clausura que enfrentó a aurinegros y nacionales en el Estadio Pueblo Nuevo de San Cristóbal.
Desde hace unos meses, en el fútbol venezolano se habla en código electoral, una muestra que no hace sino recordarnos que, aún cuando los militantes de la banalidad insistan en lo contrario, el deporte, y en este caso el balompié, no es más que una de las tantas actividades que ayudan a comprender a una sociedad.
Las redes sociales han dado voz viva a todos. Los analistas y periodistas deportivos aprovechamos ese espacio para expresarnos y escribir una que otra sandez, al tiempo que los aficionados pueden elevar las letras para idolatrar y destruir.
Un tribunal del estado Anzoátegui dictó cárcel para un joven de 29 años por intento de homicidio durante el partido disputado entre el Deportivo Anzoátegui y Caracas FC el 10 de septiembre. La violencia también dejó a otros nueve imputados
El venezolano Deportivo La Guaira se impuso este martes 4 por 2 ante el ecuatoriano Emelec en el partido de ida de la segunda fase de la Copa Sudamericana, para ponerse en ventaja en la serie en una fiesta de goles y buscar el pase a octavos en el choque de vuelta en Guayaquil.La Guaira concretó la victoria con un doblete de Darwin González y otros tantos de Arles Flores y el colombiano Freddys Arrieta.Emelec descontó con los goles de Fernando Gaibor y Emanuel Herrera, de penalti.El partido pareció encarrilarse a favor del conjunto venezolano en la primera mitad, luego de que llegaran al descanso con una ventaja de 2-0 y comenzaran la segunda parte ampliando el marcador.Los dos tantos de González y el de Flores suponían un escenario perfecto para que el cuadro de Eduardo Saragó enfrentara la vuelta como visitante en la búsqueda de los octavos de final, una instancia a la que ningún equipo venezolano ha clasificado en este torneo.Hasta allí Saragó tenía motivos para sonreír, pues además había acertado con el cambio en el once inicial de Darwin González en lugar del colombiano Zamir Valoyes, quien tuvo muy bajo rendimiento en la primera fase ante Deportes Tolima.Emelec, sin embargo, se recompuso tras verse superado y descontó dos tantos que le ayudan a maquillar el resultado gracias al valor del gol de visitante de cara al choque de vuelta.La Guaira se vio afectado con la salida por lesión del volante Arquímedes Figuera, pieza fundamental de su mediocampo, bajó el ritmo de juego y se vio arrinconado por el empuje del rival luego de mostrarse contundente durante 50 minutos de partido.No obstante, logró marcar un gol más con Arrieta a 20 minutos del final, que le devolvió un mejor balance en el marcador global.El conjunto venezolano no había recibido goles en los dos encuentros de la fase previa, pero mejoró hoy en la definición de las jugadas de gol.El equipo del uruguayo Alfredo Arias, por su parte, mostró ímpetu para remontar, pero evidenció agotamiento.El vencedor de esta serie se enfrentará en octavos de final al que se imponga en el duelo de argentinos entre Banfield y San Lorenzo.
Hace un par de meses, la editorial Córner sacó al mercado un libro llamado Arrigo Sacchi, Fútbol Total, en el cual el inolvidable entrenador italiano repasa su carrera y deja conceptos a los que bien vale la pena retornar, más en tiempos en los que los equipos criollos de primera división parecen atrapados en una triste zona de confort.
En el fútbol venezolano, aún suena con fuerza esa palabra que identifica un documento de identidad para referirse despectivamente a la nacionalidad de los jugadores paridos en esta patria: el pasaporte.
Durante los últimos años el crecimiento del Zamora FC ha sido notable y constante. Las bases fueron sentadas por Noel Sanvicente, quien más allá de las dos estrellas que obtuvo, convenció a la junta directiva del equipo llanero de que la subsistencia se sustenta no en los títulos sino un plan de trabajo y las variantes necesarias para que éste evolucione.
Más allá del trabajo y la dedicación de los entrenadores, el balompié criollo no se caracteriza por promover la innovación táctica. Quizá sea esa la razón de peso por la que la gran mayoría de los equipos apuesten a ideas similares y por la que aún no se rompan barreras en el concierto internacional.
La victoria no es más que el recordatorio de responsabilidades futuras. Zamora se lleva un nuevo torneo y sabe que esto que se conoce como fútbol no para, es cosa de todos días.
El historiador venezolano José Gil Fortoul, describía al militar criollo Ezequiel Zamora como un hombre nacido para la acción, que luchó en sus mejores años por derrocar el predominio de una clase social usurpadora. Una actitud valiente que se formó en el autodidacta sentimiento de justicia que el líder radical adquirió a partir de su cercanía con la gente y que enarboló en la Guerra Federal.
Zamora se coronó hoy campeón del Torneo Apertura del fútbol venezolano al imponerse al Deportivo Anzoátegui en la final con un marcador global de 4-2 para ganar un boleto a la Copa Libertadores 2017.
Aun cuando Venezuela es el único país de Suramérica que lleva más fanáticos a un estadio de béisbol que a uno de fútbol, los sucesos reiterativos de violencia en el torneo local obligan a una reflexión profunda. La Asamblea Nacional se prepara para sacar adelante una propuesta de ley que fue engavetada por el antiguo parlamento