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La consulta popular: “además de”

Carolina Jaimes plantea que es necesario realizar otras acciones, además de la abstención electoral. "La consulta es uno de los últimos recursos que nos quedan", dice

La consulta popular: “además de”

Siempre he sostenido que en Venezuela somos el país del “en vez de”. Pocas veces pensamos las cosas en términos de “además de”, en situaciones que no son excluyentes. Es el caso de la consulta popular propuesta por el presidente Guaidó. Cuando la Conferencia Episcopal en su comunicado dijo “que la abstención sola no bastaba”, dejó claro que, si no íbamos a votar, debíamos hacer otra cosa. Y una de esas cosas es la consulta popular.

Voces airadas en las redes sociales reclamaron que “eso ya lo habíamos hecho y no había pasado nada”. Quiero hacer un llamado a la reflexión: ahora la situación es distinta a 2017. Cuando hicimos aquella consulta, Guaidó no era presidente. No teníamos el apoyo de 60 países, 60 de las democracias más sólidas del mundo. Esta nueva consulta dejaría en evidencia la dictadura al desconocer y exigir la salida inmediata del usurpador Maduro. Es un grito de auxilio lanzado por los venezolanos a la comunidad internacional. ¿Usted quiere que cese la usurpación? ¡Pues hay que hacer todo lo que podamos con los medios de los que disponemos!

La consulta del 16 de julio de 2017 fue un golpazo para el régimen. Tan golpazo, que decidieron salir con la fulana asamblea nacional constituyente –minúsculas adrede- ilegal, anticonstitucional, írrita. Eso los puso en evidencia ante la comunidad internacional, pero no fue suficiente, justamente porque no teníamos una alternativa como un presidente interino, que ahora sí tenemos.

Si usted está esperando una invasión extranjera, pues está en su derecho de esperarla. Particularmente no creo que nos vayan a invadir, menos cuando las economías del mundo están tan golpeadas por la pandemia. Pero supongamos que “alguien” vendrá en nuestro socorro. Mientras eso pasa, usted podría “hacer algo”, en vez de solamente aguardar que nos vengan a rescatar. Es “además de”, no “en vez de”. ¿No cree que sirva de nada? ¡Por lo menos no se quede con la duda de que podría funcionar! ¿Qué daño puede hacer que usted participe y no pase nada? ¡Ninguno!… En cambio, si no participa, siempre quedará la duda de que algo ha podido suceder. Es como estar en una isla desierta después de haber naufragado. Puede esperar que venga un barco o un avión a buscarlo. Pero además puede construirse un techo para no dormir a la intemperie mientras eso pasa, hacer señales de humo y hasta construirse una balsa. Repito, no es “en vez de”, es “además de”.

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La consulta es uno de los últimos recursos que nos quedan. Somos un pueblo desarmado contra un régimen narcotraficante, terrorista y malandro, dispuesto a lo que sea con tal de permanecer en el poder. Y encima, con el apoyo de una parte importante de esos chulos en que se han convertido los militares venezolanos. Yo, ni tengo armas, ni me veo saliendo a la calle a matar a nadie. De modo que lo que puedo hacer es todo lo que esté a mi alcance –mi protesta democrática y contundente- para salir de esta locura que cada día nos destroza más el país.

La consulta puede convertirse en el cese de la usurpación que no hemos logrado hasta ahora. Ya el régimen anunció su propia consulta, lo que significa que la nuestra los afecta. Están esperando que demos la fecha, para dar ellos la misma… así creen que confundirán a la opinión internacional con la participación.

Hay que capitalizar el descontento que se ha manifestado en las calles estos últimos meses, a pesar de la pandemia y, sobre todo, en sectores que tradicionalmente fueron chavistas.

El informe de la Misión de la ONU sobre la violación de los derechos humanos en Venezuela va ahora a la Comisión de Derechos Humanos. Eso no es tontería. Encima, el régimen anuncia una compra importante de equipos bélicos, pero nada para solventar la crisis humanitaria… ¿no le parece que eso amerita un acto de protesta como mínimo?

Tampoco es que “como Guaidó no sabe qué hacer, inventa la consulta popular”. Esa consulta es parte de los requerimientos de la comunidad internacional que nos apoya… Sabiendo esto, ¿no va a participar?…

Siento disentir de María Corina Machado y Antonio Ledezma, quienes se manifestaron abiertamente en contra de la consulta. Yo los invito a que se unan a la convocatoria. Sus voces son importantes y escuchadas. ¿Por qué tratar de abortar algo que podría resultar? Repito: si no hace bien, no hace daño.

Recuerden, compatriotas, no es “en vez de”, sino “además de”…