Luis Chataing: "Estoy en busca de nuevas misiones superiores"

A propósito de sus reciente salida de la radio venezolana, recordamos ésta entrevista exclusiva que le hiciéramos hace un par de años

Luis Chataing: "Estoy en busca de nuevas misiones superiores"

Luis Chataing tiene la cara partida en dos. Las sombras rompen verticales sobre su rostro que es también una composición de cuadrantes. Todo mentón. Todo pómulo.
Los estudios de radio en Venezuela tienen la misma iluminación desde los años setenta. Algo de misterio siempre aguarda tras las pesadas puertas de las cabinas.
Estamos sentados frente a frente, en ese lugar helado y sombrío, entonces me doy cuenta que Chataing me da menos risa que nunca. Además de la barba descuidada que lo caracteriza, lleva una chaqueta verde militar desteñida, jeans viejos, zapatos de goma y una maletica negra un poco rota. El hombre parece que se acabara de bajar de un tren en medio del lejano oeste, lleva una impronta desvencijada y polvorienta, que me hace recordar a Indiana Jones.
Su vida también parece estar partida en dos. Tras la censura del programa de television que lo obligó a salir de la parrilla de programación de Televen, el comunicador, humorista y líder de opinion indiscutible de nuestro gentilicio, se nos revela dubitativo sobre su futuro. Es otro venezolano más en busca de algo que no encuentra. Y no es jabón y leche.
Se dirige a mi con cierto aire de solemnidad, que desconozco en un primer momento. Algo me dice que por estos días, no “anda jugando carro”. Definitivamente, no es el locutor que nos acompaña en las mañanas. Tampoco el intrépido entrevistador de la pantalla chica. El tema de la libertad de expresión en el país es un puñal que tiene metido entre pecho y espalda.
-¿Y esa maleta? ¿Estás saliendo de gira ahorita?
-Sí. En estos días estaba conversando con Henrique Capriles, sobre el país, sobre lo que está pasando en Venezuela y me invitó a hacer una gira por el estado Miranda. Yo con gusto lo acompaño, a ver lo que opina la gente en las clases más populares. Es algo muy importante para mi, por el trabajo que hacemos. Uno que comenta la noticia diaria, hay que entrar en contacto con la gente.
-No es primera vez que lo haces. Te vimos en la campaña presidencial en varios eventos de la oposición.
-Yo viajo todas las semanas por Venezuela con mi show, entonces siempre hay un alcalde o un gobernador que me invita a un acto, cosas por el estilo…
-¿Y con los del gobierno también?
-No, no, no. Nunca. Ellos simplemente no se acercan a quien piense distinto, no lo toleran. Eso para ellos es un acto de debilidad y es sin duda una de las pésimas instrucciones que les dejó su comandante supremo.
-¿Cuál es el futuro de la prensa libre en Venezuela? ¿Es imposible silenciar todas las voces?
-No para nada, claro que es posible, en la medida en que el miedo se apodera de nosotros es absolutamente posible. Ahora bien, no es recomendable sentir miedo en las situaciones donde uno solo encuentra desasosiego, en esta especie de “Apartheid”, en que nos han metido a todos los que pensamos distinto en estos últimos quince años.
-¿Te vas del país?
-Es una consideración que estoy haciendo por el bienestar de mi hijo básicamente. Jamás me iré del todo de este país porque yo estoy comprometido en la lucha por alcanzar un sistema de gobierno que nos considere a todos y que no atropelle a los demás. Yo creo que mi mayor molestia con el gobierno actual, desde que inició su ejercicio hace 15 años, es la manera como atropella a quien piense distinto.
-¿Estás siendo perseguido en este momento?
-Bueno- lo piensa- primero me sacaron el programa de television. Ya eso es un acto fuera del orden de lo normal, es un atentado en contra de la libertad de expresión, de la libertad de pensamiento. Pero lejos de sentirme perseguido, me siento motivado, que es diametralmente distinto. Hasta ahora no he recibido amenazas directas de los violentos, pero si he recibido llamadas de gente que está con el gobierno. Ellos operan como la mafia.
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-¿Hay una luz al final del camino?
-Yo confío mucho en la gente que nos está leyendo en este momento, yo creo que somos más los que queremos hacer las cosas de la forma correcta. Eso implica justicia y progreso. Yo quiero un país donde haya personas que piensen diferente, porque en la medida en que eso ocurre, nos damos cuenta de nuestros errores y evolucionamos. De eso se trata. Es necesario que haya pluralidad de pensamiento y eso es algo a lo que apuntamos todos.
-Más que Chataing necesitar salir en TV, yo siento que la TV necesita a Chataing. ¿Dónde y cuando te vamos a volver a ver?
-En el cine. El 28 de noviembre. Con el estreno de la película “Fuera del Aire”. Esa es una película que va a sorprender a más de uno. Surgió como parte de la necesidad que sentí apenas me sacaron el programa. De alguna manera, es demostrarle al gobierno que no me iba a quedar tranquilo. Es un documental sobre la gira de despedida que acababamos de hacer por Venezuela, pero no es lo que te esperas ver. Es una reflexión muy profunda de lo que debemos hacer nosotros -los venezolanos- para salir adelante. Estás dirigida por Héctor Palma.
-¿Y sale el coñazo?
-Claro. (Risas). Tremendo coñazo…fueron 3 metros de altura y no me pasó nada pero me he podido matar. Tan importante también como mi caída, está mi reaparición en el mismo teatro (Juárez de Barquisimeto).
-¿Te gusta hacerte “selfies”?
-Bueno no en la manera “coqueta”, pero eventualmente si hay algún paisaje donde me sienta necesitado de tomarme una foto, lo hago. Una vez a mi me rechazaron tomarme una foto. Estaba de luna de miel con mi primera esposa, en Barcelona y no teníamos quien nos hiciera una y entonces me la acerqué a un señor y me dijo simplemente: “No”. Una cosa insólita. Yo creo que conocí a la peor persona del mundo. ¿Qué clase de amargado hace eso?, en verdad hay que ser tremenda porquería (risas).
-¿Siempre andas con esa maleta de visitador médico?
-Si. Todo el tiempo… es que como están de moda las empresas de maletín yo pienso que si cargo una, a lo mejor me gano unos dólares.
-Hace poco en tu programa de radio decías– irónicamente- que parecía que Hidrocapital le ponía “valeriana” al agua, porque todo el mundo está como adormecido. ¿Qué quieres decir con eso?
-Hay un compromiso muy fuerte con levantarle el ánimo a la gente. Necesitamos algo que nos conecte y es necesario hacerlo efectivo. En mi caso, se trata del humor.
-¿Y se pueden seguir haciendo chistes de nuestra, a veces, tan dramática realidad?
-Siempre tienes que poder. El humor es una válvula de escape. Es importante que la gente sepa que aquellos que trabajamos con el humor, estamos también comprometidos con el país. El discurso más motivador tiene que hacerse presente en aquellos que estamos todos los días comentando la realidad nacional. Que la gente sienta que hay un compromiso , y que el compromiso es superior al puesto de trabajo. A mi no me importa perder mi puesto de trabajo con tal de decir las cosas que tengo que decir.
-¿Y cuando te vemos otra vez en television?
-(Risas) En verdad que no sé. Estoy en un momento de transición en mi vida, me estoy tomando el tiempo de reflexionar. Mi ambición es que la película abra las puertas de nuevas misiones superiores.
-¿Misiones superiores?, ¿Tienes intenciones políticas?
-No lo sé, en verdad no lo sé.
-Mientras piensas. ¿Quieres decirme cuál ha sido la modelo de UB que más recuerdas?
-Es que pensar en UB es como cruzar el lago de Maracaibo… “siento una emoción tan grande que se me nubla la mente”. (risas)
-Entonces, ¿Te vamos a ver en un cargo político próximanente?
-Yo no digo que no. Si yo sirvo para algo en algún lugar yo quiero estar ahí, si no sirvo no quiero estar. Donde estoy ahora, sirvo y tengo 23 años haciendo lo que hago. Amo mi trabajo y también amo los medios de comunicación.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
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