Adiós a Eduardo Arévalo, fotógrafo y curioso culinario
Graduado en Comunicación Social en la Universidad Católica Andrés Bello, fue uno de los primeros fotógrafos culinarios digitales del país, pero también incursionó en el manejo de los sabores

Graduado en Comunicación Social en la Universidad Católica Andrés Bello, fue uno de los primeros fotógrafos culinarios digitales del país, pero también incursionó en el manejo de los sabores

Eduardo Arévalo fue uno de los primeros fotógrafos culinarios digitales de Venezuela. En 2005, cuando aún los medios impresos lideraban sobre los digitales, Eduardo se atrevió a indagar en una nueva forma de comunicación visual.
Hoy, 23 de mayo, Eduardo Arévalo, a quien también apodaban «Oso», se despidió, después de estar hospitalizado durante dos meses por una sepsis generalizada.

Graduado como Comunicador Social de la Universidad Católica Andrés Bello en 1991, Mención Audiovisual, Arévalo fue muy activo en la fotografía gastronómica. Varios cocineros, restaurantes y preparaciones pasaron por su lente. De hecho, la primera que posó para él en formato digital fue Kristina Wetter, hace exactamente 20 años.

A reconocidos cocineros como Tomás Fernández, Carlos García, Tatiana Mora, Henrique Limardo, Carmen Montelongo, París Parissis y el italiano Gioacchino Sensale, también les tomó fotografías
Pero también era un curioso de los sabores y, en 2019, desde su hogar en Colinas de Bello Monte, incursionó en el arte de las conservas saladas, y compartió con Bienmesabe sus conocimientos para todas las personas interesadas en aplicarlos, un saber que sería muy útil apenas unos meses después, cuando se declaró la pandemia y la cuarentena.
El trabajo profesional de Eduardo se puede recordar en sus dos cuentas de Instagram: @eduardoarevaloj y @degustandoplaceres