Se trata de un Omega 3 extraído naturalmente de la chía, sin azúcar, libre de gluten y de lactosa. Actualmente, el mercado de estos suplementos que no provienen de los pescados está creciendo aceleradamente
El mercado global de suplementos de Omega 3 está transformándose basado en las preferencias de los consumidores, preocupaciones ambientales y avances tecnológicos. Según proyecciones de empresas especializadas en investigación de consumo, se espera que para el año 2033, la venta global de suplementos de Omega-3 sin pescado supere los 569 millones de dólares, con un crecimiento proyectado de 9,4% anualmente.
Siguiendo el ritmo de las tendencias globales, la empresa farmacéutica venezolana FC Laboratorios trae al mercado venezolano de Omega 3 su nuevo producto Omechía. Se trata de un Omega 3 extraído naturalmente del aceite de chía, en presentación de cápsulas blandas de 1000 mg, sin azúcar, libre de gluten y lactosa. Uno de los principales diferenciadores de este producto es que no tiene el desagradable sabor y olor a pescado, que suele ser una de las razones por las que los pacientes abandonan el tratamiento.
El Omega 3 es un ácido graso esencial que el cuerpo no puede producir por sí mismo, por lo que debe obtenerse a través de la alimentación o suplementos. Ayuda a la salud cardiovascular, la función cerebral y cognitiva, reducir la inflamación, fortalecer el sistema inmunológico y promover la salud ocular y cutánea.
Ayuda a la salud cardiovascular, la función cerebral y cognitiva, reducir la inflamación, fortalecer el sistema inmunológico y promover la salud ocular y cutánea. Foto cortesía
Pero, a pesar de su importancia para el organismo, muchas personas no consumen suficiente Omega 3 debido a dietas desequilibradas o al rechazo al sabor y olor característico de los suplementos tradicionales derivados del pescado, lo que puede poner en riesgo la salud de muchas formas.
“La semilla de chía es la fuente vegetal con mayor porcentaje de Omega 3. Además, es rica en fibra y antioxidantes, especialmente flavonoides, que aportan múltiples beneficios al organismo como eliminar radicales libres, cuyo aumento se asocia con enfermedades del aparato circulatorio o del sistema nervioso”, explica Karla Medina, nutricionista clínico.
Omechía satisface las necesidades de Omega 3 en el organismo, con un complemento alimenticio extraído naturalmente del aceite de Chía.
● Sabor neutro: no tiene gusto a pescado, lo que facilita su consumo diario.
● Origen vegetal: lo hace accesible a una mayor diversidad de consumidores, incluidas personas con restricciones dietéticas específicas (vegetarianas o con alergias al pescado).
● Libre de metales pesados: evita el riesgo de contaminación por mercurio u otros metales presentes en los aceites de pescado.
● Sin reflujo gástrico: a diferencia de los productos derivados del aceite de pescado, es más ligero y se digiere con mayor facilidad. Esto reduce la probabilidad de que el cuerpo tenga dificultades para procesarlo, evitando así la sensación de pesadez o acidez.
Omega 3 sin pescado
Firmas especializadas como Grand View Research coinciden en que los suplementos de Omega 3 de orígenes distintos al pescado están ganando terreno rápidamente y detallan que el mercado de Omega 3 de origen vegetal (como el derivado de chía) está creciendo a una tasa anual compuesta (CAGR) del 8-10%. La demanda de opciones más saludables, sostenibles y accesibles parece ser la razón detrás de este ascenso.
“Con el lanzamiento de Omechía, FC Laboratorios reafirma su compromiso con la salud de los consumidores venezolanos, a los que ha atendido durante 12 años, sino que se adapta a las tendencias globales y a la evolución del mercado de Omega-3”, comentó Alexander Acosta, director de Unidades de Negocios de FC Laboratorios.
Detrás de la formulación y estandarización de las recetas está el chef Gabriel Gómez, quien desarrolla sus propios insumos y hace posible disfrutar de galletas, tortas, obleas, sándwiches estilo japonés, batidos y cafés foam de una forma diferente
Ambos se hacen con leche fermentada, pero sus procesos no son iguales y por ello difieren en textura, sabor y, aunque los dos son saludables, en sus beneficios
Entre sus muchos beneficios está que ayuda a la salud cardiovascular porque, entre otras cosas, reduce en forma importante la hipertensión y también tiene una función destacada en la prevención del cáncer