Semillas de auyama: 5 beneficios para la salud que quizás no conocías
Solemos desecharlas y, sin embargo, son un tesoro nutricional y de salud. Enseñamos a aprovechar estas económicas semillas

Solemos desecharlas y, sin embargo, son un tesoro nutricional y de salud. Enseñamos a aprovechar estas económicas semillas

La auyama, conocida también en otros países de habla hispana como ahuyama, zapallo, calabaza o ayote, esconde en su interior unas semillas que son un genuino tesoro. Así que, si eres de quienes desechan las semillas de auyama, entérate de la cantidad de beneficios para la salud que aportan y cómo convertirlas en aperitivos o incluirlas en la dieta diaria.
Nativa de América, la auyama es una fruta muy variada de corteza dura y pulpa fibrosa, que podemos encontrar en diversas formas, tamaños, texturas, sabores y colores. Es un cultivo milenario, que pertenece a la familia botánica Cucurbitaceae de las que existen más de cien especies en el mundo.

Las semillas de auyama, también llamadas pipas, tienen un sabor suave, sutilmente dulzón y a nuez, que podemos consumir como fruto seco tanto peladas o con su cáscara, con solo limpiarlas y hornear unos pocos minutos. Al igual que la fruta, se les atribuye importantes propiedades nutricionales, antiinflamatorias y antioxidantes.
Para conocer en detalle lo que las hace un alimento beneficioso para la salud, consultamos a Isabel Rodríguez Romero, licenciada en Nutrición y Dietética de la Universidad Central de Venezuela, quien nos enumera algunas de sus principales bondades:
Las semillas de auyama son reconocidas por su alto contenido en grasas, principalmente grasas insaturadas, hoy en día llamamos “grasas buenas”, porque recubren nuestro sistema nervioso, aumentan la saciedad, son buenas para el intestino y favorecen la salud cardiovascular.
Son una importante fuente de triptófano, un aminoácido que ayuda a producir serotonina, que a su vez, es un neurotransmisor que permite que el sistema nervioso funcione apropiadamente y, entre esas funciones, destaca el ciclo de vigilia y sueño.
Ricas en micronutrientes, aportan una buena combinación vitaminas y minerales como magnesio, selenio, zinc, potasio, y algunas sustancias antioxidantes, que han sido reconocidas como protectoras contra algunas enfermedades como el cáncer.
Son una excelente fuente de fibra, por lo que incporporar semillas de auyama a la dieta diaria puede favorecer el tránsito intestinal. Sin embargo, alerta Isabel Rodríguez, que si excedemos el consumo diario pueden provocar problemas gastrointestinales como flatulencia y diarreas, así como eventualmente, alergias, aunque son muy poco probables, agrega la nutricionista.

Por último, pero no menos importante, las semillas de auyama refuerzan el sistema inmunológico, al ser ricas en antioxidantes y zinc ayudan a estimular la función de nuestro sistema inmune, y también tienen propiedades antiinflamatorias.
A continuación, compartimos algunas recetas y tips sencillos para incorporar las semillas de auyama a nuestra mesa:
Horneadas, las semillas de auyama se pueden comer como snack o salpicadas en ensaladas, vegetales y sopas para dar un toque crujiente.
Mezcla las semillas con aceite de oliva, sal y especias al gusto, hornéalas a 130 °C durante 20 minutos hasta que estén doradas y crujientes.

Se recomiendan no hornearlas por más más de 20 minutos para que no pierda sus nutrientes.
Sin cáscara, se pueden mezclar con frutos secos y chispas de chocolate oscuro con yogurt natural o cereales.
Para hacer las barras energéticas, solo hay que unir las pipas de calabaza con miel, avena y mantequilla de maní, y hornear sobre un papel encerado. Al estar frío, se puede cortar en barras.
Las semillas de auyama son un perfecto complemento en la elaboración de bizcochos, panquecas, postres y panes caseros.
Si bien es un alimento maravilloso, recalca la nutricionista que su alto contenido en grasas las hace altamente calóricas. De ahí que la recomendación es comer aproximadamente dos cucharadas al día.

Cualquier persona puede consumirlas, inclusive los niños. Igualmente, se aconseja preferir la variedad sin sal, que es la mejor, especialmente en los casos que se deba controlar el consumo de sodio.
Estas semillas han ganado fama como protectoras contra el cáncer de próstata por su alto contenido de zinc o contribuir a mejorar la calidad del sueño. Sobre este particular, la especialista –quien cuenta también con una amplia experiencia en educación nutricional y comunitaria, y como promotora de los grupos profesionales “Vida Saludable” y las “Paradas Saludables”- parte de la premisa que el cáncer de próstata, al igual que la mayoría de los cánceres, lamentablemente, son la expresión de un conjunto de condiciones de salud desfavorables.

A lo anterior, agrega Rodríguez, que no por consumir una cucharada de semillas de calabaza diariamente vamos a dormir bien o prevenir el cáncer de próstata.
“Si bien puede contribuir; será la sumatoria de todos los alimentos y nutrientes que consumimos a diario los que van a favorecer nuestra condición de salud y evitar enfermedades de este tipo”, sentenció.

La magia ocurre cuando «aprovechamos las bondades de todos los alimentos y sumamos otros hábitos saludables», concluye la especialista
Nutricionista: Isabel Cecilia Rodríguez Romero
Instagram: @vidasaludable.global
Beneficios para la salud de la semilla y perfil nutricional de 35 cultivares de calabaza https://edis.ifas.ufl.edu/publication/HS1461