Platos con emotivas historias ganaron en la X edición de Fusión a la Carta
Una preparación que representa los domingos de una familia ítalo-venezolana, unos buñuelos con la fuerza del río Apure y un postre de mango que habla de resiliencia fueron los ganadores de la edición 2024 de esta competencia
El concurso Fusión a la Carta celebró su gala de premiación este 27 de noviembre y es probable que haya sido la más emotiva de las 10 que ha celebrado hasta ahora. Los platos ganadores, además de cumplir con los requisitos en sabor y técnica, estaban inspirados en historias personales que los hacían aún más valiosos.
Además, por primera vez en la historia del concurso, se dio un empate en el primer lugar, que compartieron Gael Zapata, estudiante de la Academia ATF y Elisa Visconti, del Instituto Superior Mariano Moreno.
Fusión a la carta es una competencia para estudiantes y aprendices de cocina de todo el país, que organiza la empresa Alfonzo Rivas a través de sus marcas Maizina Americana y McCormick. En estos 10 años, ha logrado la participación de 2.600 participantes, de los que 184 se convirtieron en finalistas y 39 en ganadores. El jurado ha sido en casi todas las ediciones el mismo, compuesto por Ivanova Decán Gambús, presidenta de la Academia de Gastronomía; el chef Francisco Abenante; el chef y neurogastrónomo Merlín Gessen y la periodista especializada Ligia VelásquezGaspard, pero este año se sumó, como invitada especial, la chef Mercedes Oropeza.
Buñuelos llaneros y domingos caraqueños
Buñuelos vegueros se llamó el plato que elaboró el apureño Gael Zapata, buscando encerrar en esas esferas las llanuras y los ríos del paisaje en el que creció. Gael participó en las últimas tres ediciones del concurso «tratando de entrar al menos entre los 16 finalistas», según dijo él mismo. Como a la tercera va la vencida, no solo lo logró esta vez, sino que, además, ganó.
En su discurso, este estudiante de la Academia ATF habló sobre su migración del Llano a Caracas, su aspiración de dar a conocer la comida venezolana y entre los largos agradecimientos incluyó uno que hizo tragar grueso a más de uno: «a mi madrina, que está sentada ahí, y quien me recibió en Caracas hace dos años cuando vine a estudiar y estaba completamente solo. Te estaré siempre agradecido», dijo.
Gael Zapata Los buñuelos vegueros. Foto cortesía Fusión a la carta
Mercedes Oropeza comentó que, apenas probó el plato, en su papel de jurado, pensó: «Este es mi ganador» y agregó que la preparación demuestra que «el llanero es del tamaño del compromiso que se le ponga».
El hogar en un plato
Elisa Visconti, estudiante de cocina en el Instituto Superior Mariano Moreno, escogió representar las tardes en familia en su propuesta al concurso Fusión a la Carta. Su preparación, bautizada «Domingo en casa» habló de la fusión de culturas en los hogares de migrantes o, como lo describió Ivanova Decán Gambús, el «diálogo de culturas» en torno a una mesa. Ganó el primer lugar, junto con los buñuelos de Gael Zapata.
La joven proviene de una familia de italianos con experiencia en restauración pues dirigen Salumificio Visconti, un local especializado en embutidos artesanales, fundado en 2010.
Su plato destacó por los diversos elementos presentes, de excelente ejecución y un emplatado muy atractivo.
Cuando un mango es más que un mango
La historia de Lola Bartola López, quien ganó el segundo lugar, fue la más conmovedora porque habló de resiliencia, esfuerzo y angustias y de algo que, probablemente, solo los venezolanos entendamos: un mango es más que un mango. Es lo que salvó del hambre a muchas personas en los años de escasez de alimentos.
La verdad es que Lola recorrió un largo camino para crear su Mango Pasión y, aún más largo, para llegar al podio de Fusión a la Carta. Es enfermera de Trabajo Social en el Hospital Central de Maracay, en el área de oncología y cuidados paliativos y, como ella misma refiere, «donde pocas veces hay finales felices». Además, viaja cada madrugada desde su pueblo Tocorón hasta la capital de Aragua para cumplir con su trabajo.
Pero eso no es todo. La hija de Lola era bebé durante los años de grave crisis económica y escasez y muchas veces no le alcanzaba el dinero para comprarle alimentos. Y es entonces cuando el mango y la parchita, frutas a las que podía acceder, «junto a la Maizina Americana», se convierten en los protagonistas de las comidas, «porque con esos tres ingredientes le hacía papillas y con eso la mantuve mucho tiempo», contó, con la voz quebrada.
Lola Bartola López. Foto cortesía
El plato que creó para Fusión a la Carta es un homenaje a esas papillas, esta vez elevadas de nivel, gracias a sus estudios en la escuela de cocina Chantilly, en Maracay. Decidió estudiar cocina por sugerencia de un familiar que le dijo que lo hacía muy bien. En los fogones encontró, además, una actividad de distracción de su laborioso día a día.
¿Un cafecito?
Esa corta frase resume la hospitalidad del venezolano que siempre ofrece eso a quien lo visita: «un cafecito». Y, junto con los sabores representativos venezolanos, es lo que quiso representar Iván González, aprendiz en Azú Pastelería, con su postre ganador del tercer lugar de Fusión a la Carta.
Para el jurado, este postre tuvo una «conceptualización interesante». En sus ingredientes resaltaban tres productos muy nuestros: el café, el cacao y el ron.
Iván González, aprendiz de Azú Pastelería. Foto cortesía
«Para mí fue un reto porque, además, quería demostrar que soy más que alguien que hace panes«, explicó Iván, cuyo oficio primario es la panadería.
El calalú de la audiencia
El público también vota en este concurso y su plato ganador fue «Hablemos del calalú«, que hizo Isabella Centofanti, estudiante de la Academia de Gastronomía de la Universidad Católica Andrés Bello (LAGA), revisitando este plato típico de Paria. Obtuvo más de mil likes.
Isabella Centofanti. Foto cortesía Fusión a la cartaCalalú de Isabella Centofanti. Foto cortesía
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La premiación se hizo en el restaurante Undici de Los Palos Grandes y los ganadores de esta X edición de Fusión a la Carta recibieron premios otorgados por aliados como Magefesa, Refrinox, Indelma, Turaser y Chocolates El Rey; además de becas para formación académica en instituciones como LAGA y la Asociación Venezolana de Neurogastronomía.
Joel Camacho, de Guatire; Francis Muller, de Carabobo y Adriana Marotta, de Zulia se impusieron entre cientos de recetas que participaron este año y conquistaron al jurado con sus creaciones
Estudiantes de cocina de todo el país podrán presentar, de forma digital, su propuesta de receta hasta el 20 de octubre. La presentación formal del concurso se hizo en La Casa Bistró