Kharis: un chocolate que impulsa a toda una comunidad en Paria
Los chocolates Kharis son impulsados por la diócesis de Carúpano y la cooperación italiana para beneficio de una escuela laboratorio en la Península de Paria

Los chocolates Kharis son impulsados por la diócesis de Carúpano y la cooperación italiana para beneficio de una escuela laboratorio en la Península de Paria

Kharis Chocolate anuncia el lanzamiento de dos presentaciones de chocolate al 50% y al 70%, elaborado con cacao cultivado por la comunidad Piaroa. Detrás de estos chocolates se encuentra el proyecto que el monseñor Jaime Villarroel y la diócesis de Carúpano están impulsando y es una escuela laboratorio para hombres, mujeres y niños de las zonas vulnerables de la Península de Paria.

El monseñor asegura que «el petróleo de Sucre es el cacao», pues es el estado con mayor producción en el país, abarcando el 46% del total anual. Esta iniciativa busca darles empleo y formación a las familias en situación vulnerable utilizando el cacao como fuente de ingreso económico.
El laboratorio de producción de Kharis se ha convertido en un centro de formación para jóvenes y mujeres, quienes aprenden a transformar el grano de cacao en tabletas. Además, se han capacitado a más de 210 productores en técnicas de bombonería y chocolatería, lo que ha permitido obtener un chocolate de excepcional calidad.

El proyecto Kharis nace en 2018 y fue presentado en el IV Foro PYME (Pequeñas y Medianas Empresas), comienza a consolidarse en 2021 por iniciativa del monseñor Jaime, en alianza con la Organización Internacional Italo-Latino Americana (IILA).

El cacao de esta edición es proveniente de la comunidad amazónica Piaroa, y es procesado en la Hacienda San José, en Paria. El proyecto, además de desarrollar la producción de cacao, ha permitido, en la comunidad indígena, la construcción y mantenimiento de carreteras y medios de comunicación.

Diógenes Sánchez, director y fabricante de la empresa, explica que para la elaboración de los chocolates la selección del grano se realiza uno por uno, luego se pasa al proceso de tostado que requiere un tiempo diferente a cada tamaño, posteriormente se fermenta.

«Si no hay una buena fermentación no hay un buen chocolate» indicó Diógenes. Luego de esta fermentación, el cacao se muele hasta convertirse en una pasta gruesa, allí se realiza una refinación donde las partículas de cacao se reducen a 20 micras y se procede a unir los ingredientes para los dos tipos de chocolate.
Con la mezcla preparada se procede a verter en un molde para su enfriamiento y, finalmente, su empaque.

El proyecto Kharis nos demuestra que, a través de un chocolate, puede haber toda una «cadena de favores»: familias de zonas vulnerables que consiguen trabajo, comunidades que se conectan, productores impulsados y personas que disfrutan un producto de calidad
Junto a la Iglesia venezolana, la Asociación Civil Trabajo y Persona, el respaldo de la Organización Italiana Latinoamérica (IILA), Cavenit y otras empresas aliadas, Kharis logró hacer el lanzamiento de sus dos presentaciones en la capital venezolana.
El acto se hizo en los espacios de la Atelier Casa en Las Mercedes. Contó con la presencia del embajador de Italia en Venezuela, Giovanni Umberto De Vito, con Álvaro Peressutti, presidente de Cavenit, Antonio Violano, presidente del Centro ïtaliano Venezolano y Alejando Marius, director de Trabajo Y Persona.

El lanzamiento de Kharis Chocolate es un hito importante para el país, demostrando que es posible combinar la producción de alimentos de alta calidad con el desarrollo social.
Los productos están en proceso de distribución en la capital. Actualmente se pueden encontrar en Licores Mundiales, Licorerías Unidas y Cacao de Origen, además de algunos bodegones de Caracas.