Panadería

¿Existe un "croissant golfeado"? Sí, y tiene lo mejor de los dos mundos

Para celebrar el Día Internacional del Croissant y durante todo febrero, Eric Martin ofrece tres versiones venezolanas: de golfeado, de quesadilla llanera y de bocadillo de guayaba con queso

El croissant golfeado: lo crujiente del hojaldre con el sabor venezolano
Foto |swuany uzcátegui
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El mestizaje está presente en toda Venezuela y la pastelería no podía escapar a ello. El nuevo «croissant golfeado» es un perfecto ejemplo: tiene la base del crujiente hojaldre del croissant europeo y el sabor intenso y la humedad del golfeado caraqueño.

Es como comerse un golfeado pero crujiente, empapado de melao de papelón, lo que hace un juego de texturas. Al partirlo, saltan los pedacitos del hojaldre, pues se elabora con la técnica del hilado y con mantequilla, para que dore realmente. En la masa se sienten, mezclados, el anís, el papelón y un toque de queso rallado. Encima, se sirve con queso de mano como topping (al igual que los golfeados), bañado con más jarabe de papelón.

Tiene forma de roll y su masa cumple los tiempos reglamentarios para lograr un buen croissant: tres días de producción, incluida fermentación larga, y un último reposo de tres horas, ya armados, antes de hornearse.

El «croissant golfeado» es una creación del maestro pastelero especializado en hojaldres, Eric Martin, y lo tendrá disponible en su pastelería Mémé, desde hoy 30 de enero que se celebra el Día Internacional del Croissant, y durante todo febrero.

Esta creación forma parte de un trío de croissants venezolanos que ha ideado Martin. Uno de ellos es el «croissant quesadilla llanera», que al centro tiene el dulce típico del pueblo de Corozopando, en Guárico, que se hace con queso blanco, huevo, leche en polvo y azúcar. Todo se hornea junto: croissant y quesadilla.

El trío se completa con el «croissant bocadillo», el más bonito de todos a la vista, pues es un cubo trenzado, también de masa hilada y crujiente, y relleno de bocadillo de guayaba y queso blanco, una combinación dulce-salada que le gusta mucho a los venezolanos, y a los caribeños en general. Se sirve tibio, por lo que el dulce de guayaba se amelcocha y hace un contraste interesante con lo crujiente de la masa.

Coordenadas del «croissant golfeado»

Dónde comerlo. Al igual que los otros croissants venezolanos, en Mémé, en la sexta transversal de Los Palos Grandes, al lado de La Cuadra Gastronómica.

Cuándo comerlo. Desde hoy 30 de enero hasta el último día de febrero. Es una edición limitada.

Precio. Los precios de los croissants venezolanos oscilan entre $3 y $4.

Instagram. @memecroix

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