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La única maestra ronera de Venezuela hace magia en Carúpano

carmen lopez de bastidas maestra ronera ron carupano
29/06/2018
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FOTOS: HAROLD ESCALONA

Carmen López de Bastidas es la única mujer que hace rones en Venezuela y una de las cuatro del mundo. La finura de su olfato y de sus papilas se demuestra en las grandes producciones de Ron Carúpano

 

“Al jugo de la caña que allá sacan lo llaman guarapo, de este guarapo es que sacan el aguardiente que por acá llaman ron”. Fray Juan de Santa Gertrudis.

Carmen López de Bastidas es la única mujer dedicada en Venezuela al legendario oficio de Maestra Ronera. Tras casi 30 años dentro del mundo del ron, se considera “osada al irrumpir en un mundo masculino pero sin perder la femineidad”.

“Para llegar a ser una Maestra Ronera, se requiere de muchos años de aprendizaje, de entender perfectamente que lo que sucede en el proceso de envejecimiento es una magia, en el que se genera la fusión del alcohol de caña, el agua y la madera de roble blanco americano, ya que la porosidad de la madera permite que el destilado respire, provocando cambios por la oxidación de los aldehídos de los alcoholes, que le aportan complejidad y riqueza en aromas y sabor al ron que resulta de este proceso de maduración”. 

La responsable de los productos de Ron Carúpano afirma que al empezar en estas lides nunca pensó en llegar a ser Maestra Ronera, pero hoy día siente que sus productos hablan por sí solos: “Mis rones, mis hijos, como los llamo, ellos me llevaron donde estoy” y se refiere a productos que han traspasado fronteras y conquistado infinidad de premios en concursos internacionales.

En palabras de la maestra es un trabajo que “implica también tener la capacidad, la sensibilidad gustativa y olfativa, e igualmente la dedicación para saber mezclar equilibradamente diferentes calidades de rones con diferentes añadas de envejecimiento y así poder proponer caracterizaciones y fórmulas de altísima calidad”.

270618 Ron Carúpano

Bastidas cree que diseñar los rasgos y singularidades de un buen ron exige al mismo tiempo un tratamiento delicado y cuidadoso del arte de un licorista genuino y artesanal, pero también la utilización de la más actual técnica de análisis sensorial.

Un maestro ronero se añeja, no es una profesión que se estudia, Bastidas comenzó el camino en Ron Carúpano en 1990 como Jefe de Control de Calidad, ya tenía experiencia de trabajar en laboratorios, y comenzó con esas funciones, pero también le correspondió participar en el desarrollo de nuevos productos.

El primero de los productos fue el mítico Solera Centenario, e inmediatamente el Legendario, que comenzó a “nacer en esa época, con el diseño de esa fórmula”, sin proponérselo ni soñar que estos rones de alta gama, e incluso de colección, la llevaría a la posición que ocupa hoy en día.

Cada día va a la bodega en la hacienda Altamira, en el estado Sucre, y reconoce que es “muy de vigilar la calidad de cada producto, evalúo los alcoholes que van llegando, esa evaluación sensorial es importante porque es la base de los rones, ponemos los productos en observación, y así vamos seleccionando lotes para los diferentes productos que tenemos en el mercado”.

carmen lopez de bastidas

Este trabajo se hace con un equipo de laboratorio, que hace la selección de las muestras y ayuda en esas evaluaciones, Bastidas explica que el departamento de Calidad apoya la secuencia de todo ese arduo trabajo. “Tengo un asistente que cuando estoy fuera de la bodega sigue con ese proceso, para producir cosas que lleguen al alma del venezolano”, puntualiza.

La Maestra afirma sin temor que antes de iniciarse en estas lides no tomaba ron, y lo fue conociendo porque “me enamoré de mi trabajo, me enamoré de los rones y para mí se hizo una pasión, y es una parte muy importante de mi vida”, sin embargo asegura que no toma ron todos los días, pues prefiere cuidar el paladar y el olfato para las catas donde evalúa las características organolépticas que le hablan sobre la evolución de cada uno de los productos que se añejan en el Valle de Macarapana.

A la pregunta de la sensibilidad de las mujeres ante aromas y sabores, Bastidas afirma que no sabe “cuál es el nivel de sensibilidad de los caballeros que trabajan en este mundo, pero como mujer creo que somos más sensibles, pero también más detallistas, y sensitivas, y observadoras, buscamos el detalle y la belleza en el aroma, en el sabor y creo que cada día va creciendo la participación de la mujer en el mundo del ron”.

Desliza que hay muchas bodegas en el país entrenando mujeres que quizá algún día puedan ejercer este oficio, que requiere entre 15 y 20 años de experiencia, pero considera que la inclusión de la mujer en este mundo debe ser igual que en cualquier otro ámbito laboral.

Bastidas afirma que la tradición ronera del país se demuestra en sus rones al reflejar la historia desde 1762 en la Hacienda Altamira donde se encuentra Destilería Carúpano.

“El diseño y desarrollo de las mezclas de nuestros rones, están caracterizados porque realizamos un perfecto equilibro entre alcoholes livianos y pesados logrando conseguir unas notas más sutiles, redondeadas y de agradable textura, pero aún más importante porque mezclamos racionalmente rones con dilatado añejamiento cerrado en las barricas de roble blanco americano sin reposición de mermas, con madres de reservas de hasta 25 años de envejecimiento”, detalla.

Siente que ese trabajo ha servido para despertar la pasión de los venezolanos por la cultura del ron y su excelente calidad. Zafra 1991 es el benjamín de la familia, y Bastidas se emociona a contar como ha venido acompañándolo a lo largo de 27 años, su añejamiento. “Me ha hecho muy feliz, la calidad del ron y todo el tiempo de trabajo para afinar la formula después de tantas pruebas, y ver el producto final, en la botella eso me alegró mucho”.

“Más aún me encantó lo delicado que resultó el producto, con esa gama de sabores tan agradables entre el dulce, el afrutado y lo mineral, un ron equilibrado, pero que también le ha agradado a todos los que lo han probado”. Y agrega “me siento bendecida por un logro más, y esperamos seguir dando a Venezuela motivos de alegría, como este ron que rompió todos los esquema y patrones”, describe.

270618 Ron Carúpano

“Me gusta ofrecer a Venezuela uno de los mejores rones, porque respeto a todos mis colegas y soy amiga de muchos de ellos, todos estamos trabajando para ofrecer el mejor ron al mundo, cada uno con sus características propias”, y finaliza precisando “la creatividad, el amor, la pasión y el nivel de responsabilidad que le ponemos al oficio de hacer Ron en Venezuela, hacen la diferencia”, concluye.