Desde hace más de dos siglos, ambos países rivalizan por el origen de las adictivas papas fritas, un crujiente manjar que hoy celebra su día internacional. Un dato curioso: en Latinoamérica, más de una cuarta parte de los comensales las disfrutan con helado
Existe una vieja disputa enfrenta a belgas y franceses. Y la culpa la tienen las papas fritas.
Hace más de dos siglos que ambos países se atribuyen la invención de esta adictiva forma de comer papas, cortándola en bastoncitos y friéndolas. Los franceses dicen que los primeros en hacerlas fueron vendedores ambulantes parisinos, hace más de 200 años. Los belgas, por su parte, que fueron inventadas en una pequeña ciudad de su país durante la escasez de alimentos.
La papa es de origen andino y los investigadores remontan su primer ADN a ocho mil años antes, a la zona del altiplano, cerca del lago Titicaca, en la frontera entre Perú y Bolivia. A Europa llegó en los barcos de los primeros españoles, a mediados del siglo XVI, y ayudó a aminorar el hambre en ese continente, en especial después de la llamada Guerra de los 30 años, en el siglo XVII. Desde entonces su uso se masificó en toda Europa.
Volvamos a las papas fritas. Es muy difícil determinar con precisión su origen porque, al ser street food, no tienen una patente de invención o una historia que cuente a quién se le ocurrió hacerlas tan deliciosas. Esto lo admiten hasta los franceses, como la historiadora Madeleine Ferriere que declaró en una ocasión: «Al ser las papas fritas, hijas de la cocina de la calle, de baja extracción, es difícil establecer su certificado de nacimiento”.
Papas fritas de Mc Donald’s. Foto Daniel Hernández
Los franceses, un poco más vivos que sus contrincantes, se anotaron un punto cuando lograron que el mundo anglosajón las llamarafrench fries, que literalmente significa “papas francesas”. Pero los belgas siguen renuentes a aceptar que les roben su crédito y aseguran que sus creadores fueron los habitantes de la ciudad de Nahur, al sur de Bélgica, que durante un invierno tan fuerte que congeló hasta el mar, se vieron imposibilitados de pescar y, para no morir de hambre, crearon las papas fritas.
Aunque a simple vista parezcan iguales, las papas fritas francesas y las papas fritas belgas son distintas. Las flamencas resultan más crujientes por la simple razón que las fríen dos veces. Las comen con los dedos y les dan más protagonismo que los galos pues las disfrutan solas, quizás con una salsa, pero no como acompañantes en el plato principal.
Foto Cottonbro / Pexels
Los franceses sumergen las papas en aceite hirviendo una sola vez y las usan, más que nada, como acompañante en un plato fuerte. Prefieren comerlas con tenedor y sobre un plato.
Foto Daniel Hernández
En Iberoamérica, el método más extendido para hacer papas fritas es el francés, que las cuece una sola vez. Si quieren intentar el método belga, fríanlas, sáquenlas, déjenlas reposar unos minutos y luego, las vuelven a freír. De esta manera la capa exterior queda un poco más tostada.
Sea como sea, las papas fritas son adictivas y deliciosas, así que no importa mucho quién tiene la razón sobre su origen.
Las papas fritas, sean belgas o francesas, son las reinas indiscutibles de la comida rápida. Son el primer acompañante de hamburguesas, perros calientes, sándwiches… incluso las venden en algunas pizzerías por porciones y hay locales especializados solo en papas fritas.
Como buenas coquetas que son, las papas fritas tienen un enamorado que, a simple vista, no tendría nada que ver con ellas: el helado. La costumbre de comerlas empapándolas en un sundae no es una rareza: 27,2% las disfruta así en Latinoamérica, según un estudio hecho por McDonald’s Latinoamérica.
En ese mismo estudio determinaron que solo 10,7% de las personas las consumen solas, sin salsas ni nada que les aporte un sabor distinto. El aderezo favorito es la salsa de tomate. Luego la salsa de queso cheddar, la mayonesa y la barbecue. Y un contundente 42% de los latinoamericanos confesó que se las come primero que las hamburguesas.
Foto Valeria Boltneva / Pexels
En Venezuela, según estadísticas de 2023 de la plataforma de delivery Pedidos Ya, las ciudades que más consumen papas fritas son Caracas, Valencia y Maracaibo., en ese orden, y la hora favorita es las 12 del mediodía. Las suelen comprar como acompañante de hamburguesas y pollo frito.
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