Así fue la Cake Party by Azú: 785 pasteleros venezolanos mostraron su talento
Todos los pasteleros de Venezuela podían participar de esta fiesta organizada por María Evans, de Azú Pastelería, en la que la entrada era un pastel. Las propuestas sorprendieron
Una torta alegra a cualquiera, ¿verdad? Ahora imaginen cientos de tortas juntas, en una fiesta para que los pasteleros se conozcan entre ellos y disfruten lo que otros hacen. Así fue la primera edición de la Cake Party by Azú, una iniciativa mundial que María Evans, fundadora de Azú Pastelería, quiso traer a Caracas.
Al principio, su equipo tuvo algunas dudas: ¿se inscribirían pasteleros? La realidad superó cualquier imaginación pues, apenas invitó en redes sociales, se alzaron centenares de manos. Lo de centenares es literal: en total se inscribieron 1.053 personas, de las cuales 365 participaron el primer día del evento, el 19 de julio, y 420 en la segunda jornada, el 20 de julio.
Y así, Caracas celebró su primera Cake Party by Azú. En la sede de Las Mercedes se juntaron, en un mismo espacio, pasteleros profesionales con aficionados, y todos llevaron sus mejores tortas. En cada una se veía el cariño, el esfuerzo, la dedicación y el detalle y, al hablar con las pasteleras, se notaban dos cosas como denominador común: orgullo y alegría.
Unas de las primeras tortas que llegaron a la Cake Party by Azú. Foto @sobreelmantel
La idea de celebrar cakes parties nació en Londres y luego se replicó en varias ciudades del mundo. Consiste en invitar a los pasteleros a participar y el único requisito es que traigan una torta. Luego de un rato en la que se muestran todas juntas, como si se tratara de la exposición más golosa del mundo, llega el momento más esperado: la posibilidad de probar las que quieran.
Las tortas se alineaban en mesones especialmente dispuestos para ello. Foto @sobreelmantel
En esta primera edición caraqueña, María Evans agregó un elemento nuevo: premiar a una de las pasteleras, después que un grupo de invitados que, por supuesto, no eran participantes de la Cake Party, recorriera la exhibición y seleccionara, según los ingredientes y la apariencia, aquellas que irían a una ronda final.
La ganadora fue la joven María Esmeralda Ontiveros de @esmeralda.pasteleria con su Arandanízate, una torta de arándanos cultivados en Venezuela que destacó por su sabor pronunciado a la fruta pero en buen equilibrio con el dulce, por la técnica utilizada, la suavidad de su ponqué y la firmeza de su estructura, y por su resaltante presencia morada. El premio fue una filipina de diseño especial y un curso con María Evans.
María Esmeralda Ontiveros y María Evans. Foto cortesía @esmeralda.pasteleria
Arandanízate y otras tortas de Cake Party by Azú
En cada uno de los días, las tortas participantes de la Cake Party by Azú, se enfilaron en los mesones que ocupaban toda la sala de la pastelería de Las Mercedes. A un costado, en un saloncito de paredes de vidrio, algunas pasteleras apuraban el retoque final de sus creaciones.
Es difícil enumerar a las cientos de tortas que se lucieron en esa golosa fiesta y cada una llevaba impreso el sello tácito de la creatividad y talento de su pastelera. Estas son algunas de las que destacaron:
Arandanízate. El color morado brillante de la torta ganadora se notaba desde lejos. La creación de María Esperanza Ontiveros era un ponqué de vainilla relleno con capas de mermelada de arándanos nacionales, hecha por ella, y crema pastelera. Estaba recubierto por una mezcla de buttercream con queso crema, con un indiscutible color arándano.
María Esmeralda con su torta. Foto cortesía @esmeralda.pasteleriaLa torta ganadora. Foto cortesía @eesmeralda.pasteleria
Sabores de Paria. Una propuesta de @sebasgourmet combinaba sabores autóctonos del estado Sucre y sus alrededores. El bizcocho lo «emborrachó» con ron de ponsigüé y lo rellenó con compota de parchita y sarrapia. Además le agregó «arena» de merey, pimienta de Guinea y sal marina, tropezones de chocolate oscuro de la región y la cubrió con una buttercream de sarrapia pero le dejó un «pozo» de la compota.
Sabores de Paria, la torta que @sebasgourmet llevó a la Cake Party by Azú. Foto @sobreelmantel
El gran slice. La propuesta más grande de la Cake Party by Azú representaba una enorme rebanada de un pastel de chocolate y fresas. Tenía el tamaño de unas cuatro tortas grandes.
La más grande de la Cake Party by Azú. Foto @sobreelmantel
La súper batidora. De las más trabajada, esta propuesta de @indisdesserts era de las que más llamaban la atención, por su trabajada forma y porque todo, absolutamente todo, era comestible. Representaba una batidora en el momento en que se hace una torta, con paleta de madera y utensilios. Indira, fundadora de la marca, explicó que era primera vez que hacía ese motivo pero que lleva 20 años esculpiendo el fondant.
La batidora de @indisdesserts. Todo era comestible. Foto @sobreelmantel
Piña colada para comer. Yilein Ariza vive en Petare y, como hacía tortas ricas, comenzó a hacerlas para vender. Luego se formó con la asociación civil Trabajo y Persona, que lidera Alejandro Marius, para mejorar su técnica y también aprender de gerencia gastronómica, lo que la llevó a mejorar su emprendimiento (haciendo clicaquí puedes leer más sobre eso).
A la Cake Party by Azú llevó una torta de piña colada, hecha con bizcocho de vainilla embebido en aguardiente, relleno de crema de vainilla con trozos de piña caramelizada, y cubierta de merengue italiano con más piña caramelizada. Yilein fue acompañada por Daiyoli García, también parte del mismo diplomado y que hace helados con su marca @luaspop, quien fue a apoyarla.
Yilein Ariza, una pastelera en principio autodidacta y luego formada por la asociación civil Trabajo y Persona, llevó una torta de Piña Colada. Foto @sobreelmantel
El jardín secreto de Prily. La experiencia de la pastelera Prily Zambrano (@priily) resaltó en esta torta «estilo vintage» que representaba un «jardín secreto con sabores tropicales». Al cortarla, sus capas de distintos colores y sabores estaban perfectamente separadas, y los ponqués eran húmedos, suaves y frescos. Comenzaba con un bizcocho de hibiscos con gel de la misma flor. Luego venía un ponqué de coco con tropezones de coco tostado y crema pastelera infusionada con ralladura de limón. Por último, se acoplaba un bizcocho con gel ácido de parchita y otra capa de hibiscos.
Prily con su «jardín». Foto @sobreelmantel
La Quesi-piña. Este pastel de @dulcemarreposteria combinaba dos postres favoritos de los venezolanos: la torta de piña volteada y el quesillo, que iba en medio de dos capas de bizcocho de piña, el de arriba con su fruta caramelizada. Su creadora, Maryorie Ulloa, formada como pastelera en el Instituto Mariano Moreno, explicó que ha visto la tendencia en otros países y quiso replicarla para sus clientes. Se ha convertido en un éxito.
La Quesi-piña de @dulcemarreposteria. Foto @sobreelmantel
Y aquí les dejamos otras tortas de la Cake Party by Azú:
Un árbol de bundt cakes de @Sweetcakessonia. Foto @sobreelmantel De miel, yogurt y cardamomo. Foto @sobreelmantel Doble postre: torta y galletas, de @tinybakery. Foto @sobreelmantel La propuesta de @miroscake. Foto @sobreelmantel Torta Smore’s de @unpedacitodecielo Ponqué de limón con decoración de pintura en papel de arroz. Foto @sobreelmantel Un dulce «sanduchón» con decoración de papel de arroz. Foto @sobreelmantelAlmond Cake. Foto @sobreelmantel
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