Atrio en Sao Paulo: el sueño de 2 merideños llega al top de restaurantes en Brasil
Rosa María y Christian Schiavi Molina dirigen Atrio, en Sao Paulo, un restaurante de cocina venezolana y peruana que acaba de entrar al ranking Guru de los mejores locales en Brasil. En su menú figuran platos como asado negro, hallacas, leche de burra, arepas variadas, lomo saltado, ceviches y arroz con mariscos
Fotos cortesía Atrio |Composición de imagen Alejandro Cremades
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Detrás de cada éxito en cocinas hay millares de horas detrás de los fogones, de cortar ingredientes y de probar recetas y técnicas. Hay también mucha formación, trabajo raso y lectura que se amalgama con talento y creatividad. Y esa es la historia de Atrio, en Sao Paulo, el restaurante que dirigen dos hermanos migrantes venezolanos: Rosa María y Christian Schiavi Molina.
Rosa María y Christian nacieron en Tovar, estado Mérida, de padre italiano y madre venezolana. Cocineros de profesión, trabajaron en distintos lugares de Mérida y luego, durante cuatro años, en restaurantes de Piura, al norte de Perú, aprendiendo comida peruana y nikkei. Después de hacer un estudio de mercado, decidieron establecerse en Sao Paulo, concretamente en la ciudad de Cunha, porque vieron que no había muchos locales de comida venezolana en la zona.
Rosa María y Christian Schiavi Molina nacieron en Tovar y son cocineros de profesión. Foto cortesía hermanos Schiavi
Con esta idea en mente, los hermanos Schiavi fundaron Atrio, que acaba de entrar en el puesto 94 de Guru (y quedaron en el puesto 1 de comida venezolana y en el 3 de comida peruana), un ranking que selecciona a los 100 mejores restaurantes de todo Brasil. No es poco decir: este inmenso país, el más grande de Latinoamérica, tenía registrados en 2021, más de 21 mil restaurantes, sin incluir los de comida rápida.
El salón de Atrio en Cunha, ciudad de Sao Paulo. Foto cortesía Rosa María y Christian Schiavi Certificado del ranking Guru al restaurante Atrio en Sao Paulo
Atrio ofrece comida venezolana y peruana, con algunas fusiones con productos locales, preparadas con altas técnicas de cocina y servidas en coloridos emplatados. Se distingue de otros locales venezolanos porque va más allá del budare y la fritura profunda. Tiene platos de cocción lenta, como el asado negro, y otros que demandan artesanía y creatividad, como los raviolis de pescado que se han convertido en uno de los favoritos de los comensales.
Raviolis rellenos de pescado de Atrio en Sao Paulo. Foto cortesía Atrio en Sao Paulo
Es un restaurante que recibe comensales de muchos países debido, sobre todo, a su ubicación, pues Cunha es la última ciudad de Sao Paulo, limitando con Río de Janeiro. «Recibimos personas de Japón, Perú, Chile, Estados Unidos, Europa, además de venezolanos y brasileños. El público local es muy receptivo con los migrantes, les gusta saber de su cultura y, por supuesto, de su cocina», cuenta Rosa María.
Los platos más pedidos en Atrio son, entre otros, arepas, tequeños, ceviches, arroz con mariscos, lomo saltado y raviolis de pescado.
El menú: de arepas a asado y leche de burra
En Cunha hay dos estaciones bien marcadas, y el menú de Atrio puede variar un poco según la temporada y los productos locales que se encuentren. Por ejemplo, en invierno, incorporan la hallaca y la leche de burra, una especie de ponche merideño que se prepara con anís estrellado, miche o ron.
Leche de burra. Foto cortesía hermanos Schiavi
En esta época de verano en Sao Paulo, que dura hasta el 20 de marzo, el menú ofrece platos fríos como ceviches, tiraditos y tartares; platos calientes; entradas calientes; abrebocas; postres, bebidas y tres tipos de arepas. También tienen opciones veganas de todo tipo.
Ceviche vegano. Foto cortesía Atrio en Sao Paulo
Aunque los dos hermanos están a cargo de todos los procesos y de dirigir al equipo, Christian suele ocuparse más de los platos fríos y Rosa María de los calientes.
Arepas, tequeños y patacones
Hay arepas asadas, fritas y una especial vegana, que es a la plancha, rellena de aguacate, plátano y caraotas negras.
Arepa vegana. Foto cortesía Rosa María Y Christian Schiavi
La arepa de carne mechada, en Atrio, es frita, de masa muy delgada y se lleva también queso mozzarella artesanal de Cunha, para hacer una versión de «arepa pelúa» de Sao Paulo; se sirve con guacamole. Y la de queso, también artesanal de la región, es a la plancha y lleva mantequilla.
Arepa frita con carne y queso de Cunha. Foto cortesía Rosa María y Christian Schiavi
En patacones, los que describen como «crocantes discos de banana verde», tienen dos opciones: con calamar (que en portugués se dice lula), que lleva guacamole; y de carne y queso, con carne deshebrada (mechada) y queso artesanal de Cunha.
Los tequeños también se hacen con este queso de la región y se sirven con guacamole.
Otros abrebocas son los chips de plátano y maíz peruano, el tofu en mojo agridulce y las bolitas de pescado al panko.
Ceviches
Durante su tránsito culinario en Piura, que duró cuatro años, los hermanos Schiavi Molina aprendieron de comida tradicional peruana y nikkei, conocimientos que ahora aplican en Atrio en Sao Paulo, especialmente en su carta de ceviches. Tienen de cuatro tipos.
El ceviche clásico marina el pescado a la manera tradicional con limón, cilantro, cebolla roja y ají y se sirve con cancha peruana y, en un guiño venezolano, con aguacate y tostones. El ceviche limeño sazona la leche de tigre con salsa de ají amarillo, que no pica, y se acompaña de cancha y chips de batata rosada.
Ceviche clásico de Atrio en Sao Paulo. Foto cortesía Rosa María y Christian Schiavi
Luego tienen dos ceviches estilo nikkei, uno de ellos veganos. El nikkei se diferencia del clásico peruano porque el pescado se marina en leche de tigre oriental con mango, cebolla morada, tomate y cebollín y, de topping, hebras de alga nori y semillas de sésamo. El nikkei vegano tiene cubitos de calabacín en vez de pescado.
Según la temporada, también ofrecen otros crudos como tartares y tiraditos.
Tartar de atún. Foto cortesía Atrio de Sao PauloTiradito. Foto cortesía Atrio en Sao Paulo
Platos calientes
Los platos calientes revelan la esencia de Atrio: el legado venezolano, la experiencia peruana y la fusión con sabores de Cunha. El asado negro, plato insigne que se come (con diferentes nombres y recetas) en casi todo el territorio venezolano, es uno de ellos y se elabora con horas de cocción, sazón dulce-salada y el oscuro color que da el papelón o el azúcar tostado.
Asado negro, servido con arroz. Foto cortesía Rosa María y Christian Schiavi
El arroz con mariscos y el lomo saltado, de origen peruano, están entre los platos que más piden los comensales multiculturales de Atrio. El menú de platos calientes lo complementan propuestas como arroz chaufa, en versión tradicional y vegana; raviolis de pescado y quinua en salsa verde con milanesa de pollo.
Postres y bebidas
El dulce estrella del local es el tres leches, que a los brasileños les gusta mucho, tal como cuenta Rosa María.
En el apartado de bebidas se ofrece también un poco de Perú, Venezuela y Brasil: hay papelón con limón y chicha morada y, por supuesto, la querida guaraná de los locales, además de refrescos, cocteles y licores, incluyendo cervezasCusqueña.
Christian Schiavi, socio de Atrio en Sao Paulo, se especializa en platos fríos. Foto cortesía
«En todo este periplo culinario hemos vivido muchas anécdotas, pero algo que nos toca en particular el corazón es cuando llegan venezolanos, nos cuentan de dónde vienen, escuchamos sus historias y ellos la nuestra. Compartimos la añoranza por nuestro país. Y ellos comen lo que ofrecemos y nos dicen que se sienten en casa. Sao Paulo es inmensamente grande y, de alguna manera, tanto ellos como nosotros sentimos mucha alegría cada vez que nos reencontramos como venezolanos», dice Rosa María.
"Por causas de fuerza mayor cerramos nuestras puertas, pero no sin antes decirles gracias", dice el comunicado, firmado por Jonathan Rivero y Alfredo "Pipo" Gil, quienes se habían encargado del restaurante desde mayo de 2025
Quizás no sean tan mediáticos como otros, pero estos sitios tienen mucho sabor que ofrecer. Algunos invitan al comensal a hacer sus propias combinaciones
Con 18 cortes de carne de primera "sello morado" y la presencia de la robot Fátima, este restaurante ofrece una experiencia "all you can eat" en los Altos Mirandinos