Panadería Los Rosales: 53 años con el cariño de una familia andina
Oscar y Sara Belén, dos esposos tachirenses que comenzaron a trabajar en la panadería en 1973, lograron comprarla diez años más tarde y la convirtieron en un negocio familiar. Hoy sus cuatro hijos se ocupan del negocio. Su producto emblemático son las "acemitas de Belén", que se hacen con receta tradicional
los cuatro hermanos contreras ramirez |fotos Maurice espinoza
Publicidad
Cuando emigró de Táchira a Caracas, a principios de los años 70, uno de los primeros trabajos de Oscar Contreras Zambrano fue en los hornos de la panadería Los Rosales. Quiso el destino que allí también estuviera Sara Belén Ramírez, otra tachirense, que se encargaba de la limpieza del local.
Hagamos el cuento corto: Sara Belén y Oscar se enamoraron, se casaron, tuvieron cuatro hijos y siguieron trabajando en la panadería, cada vez con mayores responsabilidades. Diez años después, en 1983, la compraron. Así, a punta de ahorro y trabajo, el muchacho de La Grita que llegó para aprender a hacer pan, y la jovencita del pueblo de Capacho, se convirtieron en los dueños de este reducto de Los Rosales.
La panadería Los Rosales fue fundada en 1967. Oscar y Sara Belén comenzaron a trabajar en ella en 1973 y la compraron en 1983. La remodelaron en 2011. Foto Maurice Espinoza
La familia entera se involucró en el negocio. Y cuando uno visita la panadería, se da cuenta que también es un lugar familiar para la comunidad. Los niños entran a comprar pan dulce y refresco y los vecinos saludan amistosamente a quienes están detrás del mostrador. Ahora, la panadería Los Rosales está en manos de Ángela, David, Karol y Franklin, los cuatro hijos de Sara Belén y Oscar, que cumplen diversas funciones.
«Esta es la panadería con más tiempo en la zona, pues fue fundada en 1967. Es la más popular, a la gente le gusta mucho el pan», dice Ángela.
Foto Maurice Espinoza
Sara Belén también está atenta al negocio. Sigue ocupándose directamente de preparar las acemitas, ese pan andino que hace desde 1983 con la receta de su familia tachirense y que es el producto emblemático del local. «En un día podemos llegar a vender hasta 80 acemitas», asegura Ángela.
Las acemitas de Belén están elaboradas con una receta tradicional del pueblo de Capacho, en Táchira. Foto Maurice Espinoza
Los clientes llegan y las piden como «las acemitas de Belén». Son grandes, esponjosas, de costra tostada y de masa dulce. Se pueden rellenar sin problemas porque resisten. «Han venido a buscarlas para llevárselas a España, a Estados Unidos, a otros países, porque muchos de los vecinos que han emigrado, las extrañan, así que sus familiares se las llevan cuando los visitan», agrega.
Las acemitas de cerca. Foto Maurice Espinoza
Las acemitas son el producto emblemático, pero el más vendido es el pan campesino, que sale de los hornos varias veces al día. Otros productos famosos de Los Rosales son los dulces que prepara Baudilio Durán, maestro pastelero desde hace 10 años, y entre los que se destaca su torta ópera y sus dulces abundantes en fresas, que cuestan $3,50.
Baudilio Durán, maestro pastelero desde hace 10 años. Foto Maurice EspinozaLos dulces de fresas cuestan $3,50. Foto Maurice Espinoza
Es una panadería caraqueña típica, con sus panes canilla, campesino, dulces, pasta seca y los postres de vitrina con los que han crecido los venezolanos. En diciembre hacen panes de jamón, panetones, tortas negras y roscas, entre otros productos navideños.
A los clientes los suele atender Ángela o Karol, pero también YadiraUribe, prima de los Contreras-Ramírez y que tiene 11 años trabajando con ellos. Es alegre y conoce a muchos clientes por su nombre. También sabe qué compra cada uno de ellos.
Tony, el cliente fiel
Oscar ya no está. Falleció el 3 de octubre de 2025 pero, como cuenta Ángela conmovida, estuvo pendiente del negocio hasta el final. Era un hombre generoso y querido en la comunidad. Conocía a los vecinos y siempre le obsequiaba a los niños algún dulce.
En este post de Instagram, se ve a Oscar y a Sara Belén con sus hijos y sus empleados:
Pero hay un vecino que lo extraña particularmente: Tony, el perrito que vive en las calles aledañas desde hace varios años y todos conocen. Cada mañana, Tony llegaba (y sigue haciéndolo) a buscar un cachito de jamón. Oscar se lo daba contento. Si sus hijos le decían que le diera otra cosa, menos costosa, respondía: «A Tony le gusta el cachito». En su recuerdo, los hijos de Oscar siguen dándole el cachito a Tony.
«Lo mismo pasaba con los gatos que iban por comida. Les daba pechuga de pavo porque era el favorito de ellos. Mi papá era muy bondadoso», recuerda Ángela.
Ese espíritu de amabilidad familiar continúa en esta panadería de la bulliciosa zona de Los Rosales, atendiendo a los vecinos, algunos de ellos, fieles comensales desde hace décadas.
Si has viajado por la Autopista Regional del Centro en algún momento te has topado con las famosas panelitas de San Joaquín. Ahora, en Caracas, existe una versión distinta que busca convertirse en un ícono del pueblo de El Hatillo
Bajo la dirección del chef anfitrión Francisco Abenante y del británico Clive Britcher, pionero de la cocina india en Caracas, el festival propone 14 platos y 3 tipos de panes de 8 regiones distintas, desde las emblemáticas samosas hasta otros menos conocidos, como el Meen Pappas o las berenjenas Baingan Ka Salan
Para la colección 2025, Fragolate invitó a los chocolates de las marcas Herencia Divina y Río Caribe a ser protagonistas de estos sorbetes que celebran la historia de Caracas