7 comidas que no debes comer en la primera cita

Todos sabemos lo que se siente quedar mal en una cita y también la pena ajena de que el otro la pase mal. Puede ser que tu compañero (o compañera) haya hecho un comentario desde la ignorancia o uno en el que se haya pasado de la raya, pero nada supera la imagen de ver a la otra persona desmoronándose por el atiborre de un plato a lo bárbaro o el mal olor que queda después de tan horrible espectáculo

La primera cita es un acercamiento. Ir al cine, comer, conversar o pasear un rato ayuda a visualizar los atributos (o rarezas) de la otra persona sin que lo note. Por ejemplo, si en el cine escupe todas las cotufas porque no se aguanta de la risa, podrías darle una oportunidad, pero ya es un punto menos. Y si lo único que dice son groserías, le habla feo al mesonero o lanza basura en la calle, se descarta a ese espécimen.

Ahora bien, en el mundo de las citas existen muchas formas de generar una imagen errada sobre quién eres. Puedes enviar el mensaje correcto o “poner la torta” si comes el plato equivocado.

Esto no pasa porque la comida sea buena o mala, sino porque no te conviene ni la forma en la que lo ingieres ni los resultados olfativos y estomacales que puedan desprenderse de dicha comida.

Para este y todos los casos, procura no ingerir ninguna de las siguientes propuestas culinarias:

Perro caliente

Sabemos que estás tentado. La otra persona también quiere hacer lo mismo, pero en la primera cita resguarda tu integridad y evita este plato callejero.

La primera razón es que hay una altísima probabilidad que chorrees tu camisa o zapatos mientras lo comes.

Puede que seas un experto en comer este plato, pero a la hora de salir por primera vez con alguien, los nervios te pueden engañar.

Además de hacer el ridículo es muy desagradable ver a alguien que pierde la mitad de las salsas y el topping porque se lo echa todo encima como si necesitara babero.

Es muy incómodo, olvídalo. Además, quedarás con olor a cebolla y mostaza todo el día. ¡Qué horror!

Huevos

¡Huevos en ninguna de sus presentaciones! Y no, la arepa de huevo de codorniz no es excepción. Ni se te ocurra.

Hay muchas razones por las que no deberías comer esto en la primera cita: la primera es el aliento que te queda después de esa atrocidad, y la segunda, es que tendrás dificultades estomacales a mitad de camino.

Recuerda, en la primera cita no te puedes dar el lujo de pasar horas en el baño o de bajar la ventana del carro porque “no te aguantas”.

Tampoco querrás dejar en la memoria gustativa de la otra persona, el aliento a huevo cuando le diste el primer beso.

Mango

Lo bueno del mango es que es divertido, amarillo, sabroso y jugoso. Pero es un desastre comerlo e incluso si lo comes ya picado en cuadros como un ser civilizado, te pueden quedar hilachas en los dientes y la dentadura amarilla de cabo a rabo.

Olvídate de esta fruta tropical y opta por una menos complicada. Puede ser una fresa, manzana (que te deja buen aliento) o una pera.

Granos

Es poco probable que te topes con granos en la primera cita pero nunca se sabe… hay de todo en la viña del señor. Puede ser que te encuentres en una situación poco común como un almuerzo en casa de tus futuros suegros o una cita en un restaurante mexicano o de comida india.

En ese caso, prepárate para lo peor. Si te dice – ¡oye, vamos a un lugar de cocina vegetariana! – lo más seguro es que preparen todo con granos, así que mejor propón otra opción.

Está comprobado científicamente que los granos aceleran tu digestión y ten por seguro que no será agradable.

Comida árabe

Es deliciosa y un restaurante árabe es un buen lugar para pasar el rato en este primer encuentro. Pero… ¿has pensado todos los ingredientes que tiene?

La comida árabe consta de ingredientes fuertes, aromáticos y pesados. De los principales y más tramposos están ajo, garbanzo, perejil, yogur, cebolla, berenjenas y lentejas.

El perejil, se te queda en los dientes. La salsa de ajo se impregna en el aliento por horas. La cebolla y el astringente del yogur también serán parte del mazacote de olores y sabores. Y las berenjenas y el garbanzo no son amantes de la digestión pausada.

En ese sentido se parece mucho a la cocina india y a la mexicana, porque están muy condimentadas y sabrá Dios cómo recibirá tu organismo esos alimentos foráneos.

Además, comer shawarma es como el perro caliente, vas a pasar pena.

Espaguetis

Muchos creen que la pasta es sinónimo de romance. Por lo menos así nos la han vendido desde la Segunda Guerra Mundial, cuando los norteamericanos se apropiaron del lovemark de la gastronomía italiana a través de diversas películas, donde la mostraban como un plato que une, que anticipa el final de la cita, que es cálido y muy amoroso.

A la pasta la llaman comfort food, pero lo que no sabes es que representa una verdadera prueba. Comer de forma adecuada este increíble plato, es el mayor reto en la primera cita.

Si la salsa es colorida (como un pesto o una napolitana) sufres el riesgo de manchar tu ropa y, si no te enseñaron a enrollarla con el tenedor como es debido, pasarás vergüenza.

En cambio, si sabes comerla de la manera correcta y tienes todo bajo control, tendrás la oportunidad de poner a prueba a la otra persona y decidir si vale la pena aceptar y conseguir una siguiente cita.

Bebidas traicioneras

Consideramos que existen bebidas muy peligrosas por su alto grado alcohólico, pero también otras por su intenso grado de pesadez estomacal como la malta, cerveza, Toddy o el chocolate caliente.

Los famosos mojitos son una excelente opción pero recuerda estar atento de no tener una menta o hierbabuena entre los dientes asomada en tu sonrisa.

Bonus: Arepas

La arepa es una mala opción si no eliges bien el relleno. Si decides comer una arepa de jamón con queso, no hay mayor riesgo. En cambio, si te gustan arepas tipo huevo de codorniz con pulpo, dile bye bye a tu amorcito.

El truco está en ordenar rellenos que no sean tan complicados de digerir y de consumir, recuerda que todo el asunto de la primera cita consiste en mostrar tus atributos, es como si quisieras convertirte en el mito de la belleza en la mente de la otra persona.

Tu objetivo en la primera cita es generar mariposas por las razones correctas, no porque le revuelvas el estómago a la gente.

Y tú, ¿qué plato no podrías soportar comer en la primera cita o ver cómo se lo come el otro?