Helados con sabor a bombón: La Praline revoluciona su propuesta
Tronquito, pistacho, mora, chocolate con sarrapia y el Venus de gianduja son algunos de los bombones más conocidos de la emblemática chocolatería caraqueña, que ahora se pueden comer también en barquilla o tinita
La chocolatería caraqueña La Praline presentó una auténtica innovación en su oferta: helados con los sabores de sus bombones más famosos.
Esta nueva línea de gelati de la marca belga-venezolana, fundada hace 39 años, ofrece 12 sabores. Entre ellos están el helado de Tronquito (el más vendido en La Praline durante muchos años que tiene trocitos de avellanas y almendras caramelizadas); el de Venus, con gianduja, que es un clásico de la chocolatería; el intenso chocolate con sarrapia; el clásico pistacho; la versión helada del bombón de tiramisú o el de parchita.
Otros sabores serán la versión bajo cero de sus bombones de galletas spéculoos, de receta belga; de mora; de tamarindo; de té matcha y de jengibre.
De chocolate con sarrapia. Foto Lorna HeviaDe pistacho. Foto Lorna Hevia
Los helados se elaboran en el taller de La Praline, justo arriba de la tienda de Los Palos Grandes, con el mismo proceso artesanal y de alta calidad que se aplica en sus bombones. Se despachan dentro de una coqueta carreta estacionada en la tienda. Las pruebas comenzaron el año pasado, guiadas por Brian Van den broucke, chef chocolatier de la empresa.
La carreta donde se venden los helados. Foto cortesía Lorna Hevia
Los helados de La Praline se pueden disfrutar en su tienda de Los Palos Grandes en barquilla o tinita, o llevar para la casa en envases de un litro.
“Yo creo que a todo el mundo le gusta el gelato y la idea de tenerlos en La Praline es que no todo lo que vendemos tiene que ser para llevar o regalar, sino que también permite compartir en nuestra tienda. Si pasan caminando, pueden llevarse una barquilla, o descansar del calor dentro de nuestra tienda. Queremos demostrar que el chocolate y nuestros bombones dan para mucho más”, explica Brian.
¿Y de dónde surgió la idea de los helados?
Con 39 años en el mercado caraqueño, es la primera vez que La Praline decide ofrecer una parte de sus casi 60 tipos de bombones en una presentación distinta a la tradicional, y esto tiene una razón familiar.
Brian Van den broucke cuenta que los helados siempre han sido parte importante de su infancia y de los recuerdos junto a su papá, pero fue su hija Stella la que inspiró esta reciente idea.
“Hace muchos años yo hice helados en la escuela donde estudié también chocolatería y reviví esto el verano pasado cuando mi hija, que está viviendo en Bélgica, consiguió un trabajo por vacaciones en una heladería a la que yo iba de niño. Entonces quise replicar eso en Venezuela», explica.
Así comenzaron las pruebas, primero casi como un juego, pero luego se transformaron en tardes de helados gratis para los clientes que visitaban la tienda de Los Palos Grandes. Luego decidieron introducirlos formalmente en la propuesta de la chocolatería.
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En su casa de Los Valles del Tuy, comenzó haciendo helados con retazos de galletas para que su hijo merendara cuando ella estaba en el trabajo. En la pandemia lo vio como una oportunidad de negocio y, desde entonces, ha hecho muchos cursos y talleres, incluso con maestros internacionales, y ahora solo hace helados con ingredientes naturales y las técnicas adecuadas. Ha desarrollado cerca de 50 recetas propias, muchas de ellas basadas en la dulcería criolla