Hay dos caminos para aumentar la producción petrolera: recuperar campos y desarrollar nuevas áreas. Pero, además, nunca dejar de explorar | Por: Jorge Miroslav Jara Salas, ingeniero petrolero
La asistencia de quien gobierna Venezuela a la Asamblea General de Naciones Unidas es noticia. Lo es más hoy, con la presencia de la presidenta encargada Delcy Rodríguez, y lo fue en 2018, cuando Nicolás Maduro estuvo allí por última vez en persona y su discurso fue objeto de controversias y verificaciones
Si cada órgano de los poderes públicos hace lo que le toca con independencia y responsabilidad, a todos nos irá mejor. Tal como estamos, no es sencillo, pero sí se puede
La periodista Catalina Lobo-Guerrero comparte su punto de vista sobre la nueva realidad que viven Venezuela y Colombia desde lo político y lo natural, especialmente luego de los terremotos. Esta conversación ofrece una mirada variada de temas clave: migración, democracia y polarización
¿Cuál es la política que seguirá la MUD frente a lo que parece ser el ocaso del actual gobierno? ¿Acaso convergerán los partidos, y sus personajes más visibles, en torno a una fórmula única? ¿Quiénes de ustedes sueñan con ver, en una sola voz, a Capriles, López, Machado, Ramos y Falcón? Algo parecido al sentido común clama por la unidad y condena la disparidad de criterios.
Aquel viejo refrán de nuestras abuelas de que unos se comen el mango maduro y otros pasan la dentera, es perfectamente aplicable al pueblo venezolano en estos tiempos de Socialismo de siglo XXI, cuando escuchamos los sucesivos mensajes presidenciales de justificación de la catástrofe que padecemos.
Esta semana se presentará en la plenaria el informe sobre el proyecto de reforma de la Ley del BCV y tendremos una segunda discusión que debería ser seguida atentamente por toda la población, pues se trata de un tema crucial para el futuro de la economía familiar y nacional.
Venezuela atraviesa por una recesión estructural que requiere la aplicación de medidas que erradiquen las causas del problema. Pero las medidas anunciadas por el Ejecutivo Nacional no pasan de ser ajustes muy parciales en el precio de la gasolina, la tasa de cambio y los salarios. Por lo tanto, lucen insuficientes e inocuas. No atacan los problemas estructurales que explican la caída de la producción, escasez, acaparamiento, especulación e inflación. No cambian para nada la situación económica y, por la inercia que se mantiene, en lugar de solventar la crisis actual, probablemente la empeorarán.
Creo que interpreto el sentir de muchos venezolanos en estos días. ¿Cuándo anunciarán los factores políticos que hacen vida en la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) la hoja de ruta consensuada y unitaria para superar esta crisis? La crisis es económica, sin duda alguna. Sin embargo, estas primeras semanas del año 2016 han dejado en claro que sin un cambio de gobierno urgente no habrá posibilidades de superar la crisis económica.
En la novela Prohibido entrar sin pantalones asistimos al ascenso y la caída del poeta Vladimir Maiakovski. El gigantón futurista fue, se sabe, uno de los poetas más representativos de la revolución rusa; la cantó, la glorificó, la promovió con pasión, con ferviente convencimiento, más allá incluso de las fronteras del territorio comunista. Tal como vemos en la novela, Maiakowski estuvo en Letonia, en Francia y hasta en Estados Unidos. También fundó, junto al gran Alexander Ródchenko, la que podría ser considerada la primera agencia de publicidad soviética, la Maiakovski-Ródchenko Advertising-Constructor.
Para muchos, este finalmente es el año. Luego de ser el favorito en todos los galardones previos, de no ganarse la ansiada estatuilla dorada de la Academia, Di Caprio no sería el único sorprendido.
Venezuela está a punto de incluir nuevos ejemplares en su cono monetario. ¿Incluirá la efigie de Hugo Chávez alguno de ellos? No sería raro que sus herederos en el poder quieran estamparlo en papel moneda y ponerlo en manos del pueblo. Así, no se alejarían de otros ejemplos de la historia
Mientas libros rojos de supuestos logros llenan la Asamblea Nacional, la realidad en la calle y en la encuestas demuestra el hartazgo del país, agobiado por una crisis cuya hoguera recibe a diario la leña de un Gobierno que opta por no escuchar ni resolver. Su condena es la de todos
Si se ahonda un poco en el espectro político, en el eje que va de la izquierda a la derecha pasando por el centro, se encontrarán múltiples y complicados rangos, con elementos y conceptualizaciones que a su vez se solapan con otros esquemas de definición del espectro político.
El presidente Nicolás Maduro está atrincherado y acorralado en el poder, pero intenta aferrarse en el cargo usando las instituciones que le quedan, mientras la oposición está obligada a acelerar sus acciones para sacarlo este mismo año, pues si lo hace en 2017 otro chavista o madurista completaría el período que ya cumplió su primera mitad, señala el politólogo y abogado Luis Salamanca, en un análisis de entorno para El Estímulo. “La Sala Constitucional se ha convertido en la última línea de defensa del oficialismo. El antiguo régimen resiste al cambio político apelando al poder que le queda dentro del Estado. Esto es clave para entender los escenarios, las vías y los disparadores”, señala el experto.
El momento histórico amerita comprender que las dirigencias políticas, después de la muerte de Chávez, nuevamente se quedaron por detrás del ritmo que demanda el pueblo. Un pueblo que va a la velocidad del sonido y unos dirigentes que van a paso de morrocoy “volteao”.
La inestabilidad política no forma parte, en ningún lado, de una circunstancia escogida. Las sociedades son o no son inestables. Como fenómeno, la inestabilidad. descansa sobre una red de problemas de carácter sistémico en torno al criterio de la gobernabilidad.
Luego de 1989, algunas palabras y frases quedaron asociadas a una interpretación generalizada de la economía, la política y la historia, pocas veces rebatida en nuestro país.
"Los viejos de antes" eran lacónicos cuando una persona enferma, o un animal no se recuperaban de una enfermedad. Después que fallaban los tratamientos de guarapos y menjurjes, oraciones y ensalmos, decían con un dejo de resignación: “ya el mal estaba pasado”.
Ahora es febrero y la ciudad en que habito está relativamente desierta. Febrero, acá, es como el agosto de mis recuerdos de un tiempo que me parece muy lejano. Hoy me desperté, tomé unos cuatrocientos mililitros de agua, y me preparé un yogur descremado con duraznos, salvado de avena, granola y almendras (puede agregar un toque de miel, si lo desea).